He querido poner este post desde hace mucho. Siempre empezaba a escribirlo, me quedaba a medias y finalmente terminaba por descartarlo.
Ahora mi Primo se me ha adelantado. Fácilmente podría simplemente darle copy-paste a lo que él puso, porque es exactamente lo que me ha pasado a mí.
Empecé este blog como una manera de mantenerme en contacto con mis amigos cercanos, escribiendo reflexiones y opiniones personales, y compartiendo tonterías de la red. Pero nunca les interesó gran cosa, y no pasé de más de 4 ó 5 [muy apreciados] lectores activos. Poco a poco, y conforme empecé a navegar aguas más turbulentas, se fue convirtiendo en una especie de diario, de "journal" en donde podía al mismo tiempo llevar a cabo una introspección, un desahogo y una solicitud de opiniones.
Luego, dos eventos. Uno, una burla en extremo ofensiva a mis temas. El otro, un bofetada de amonestación que me hizo reflexionar que, quizás, la negatividad de mis posts provcaban más negatividad en mi estado de ánimo. Esto, y lo incómodo y poco privado que es el postear desde la oficina (se ve todo lo que hago), frenaron mi producción. Sólo 50 posts en todo el año que tengo aquí.
Mi ausencia en la blogósfera ha provocado que ahora recapacite antes de intentar postear cualquier cosa. Por un lado, he visto que mientras evite los pensamientos negativos y derrotistas de mi complicado crecimiento profesional, puedo seguir adelante. Por otro, y como dice mi Primo, escribir sobre mis gustos y disgustos se me hace algo tan juvenil que me pregunto, ¿le interesará eso a alguien?
Aún así, no estoy listo para abandonar esta incursión en la blogósfera. Pero la verdad, creo que ya no me da para mucho más.
Ahora mi Primo se me ha adelantado. Fácilmente podría simplemente darle copy-paste a lo que él puso, porque es exactamente lo que me ha pasado a mí.
Empecé este blog como una manera de mantenerme en contacto con mis amigos cercanos, escribiendo reflexiones y opiniones personales, y compartiendo tonterías de la red. Pero nunca les interesó gran cosa, y no pasé de más de 4 ó 5 [muy apreciados] lectores activos. Poco a poco, y conforme empecé a navegar aguas más turbulentas, se fue convirtiendo en una especie de diario, de "journal" en donde podía al mismo tiempo llevar a cabo una introspección, un desahogo y una solicitud de opiniones.
Luego, dos eventos. Uno, una burla en extremo ofensiva a mis temas. El otro, un bofetada de amonestación que me hizo reflexionar que, quizás, la negatividad de mis posts provcaban más negatividad en mi estado de ánimo. Esto, y lo incómodo y poco privado que es el postear desde la oficina (se ve todo lo que hago), frenaron mi producción. Sólo 50 posts en todo el año que tengo aquí.
Mi ausencia en la blogósfera ha provocado que ahora recapacite antes de intentar postear cualquier cosa. Por un lado, he visto que mientras evite los pensamientos negativos y derrotistas de mi complicado crecimiento profesional, puedo seguir adelante. Por otro, y como dice mi Primo, escribir sobre mis gustos y disgustos se me hace algo tan juvenil que me pregunto, ¿le interesará eso a alguien?
Aún así, no estoy listo para abandonar esta incursión en la blogósfera. Pero la verdad, creo que ya no me da para mucho más.
0 comments:
Post a Comment