Más bien, sonaron muchos.
Ayer andaba por la Col. Roma, al sur de la ciudad, cerca de la Parroquia del Rosario. En el parque, había un evento, al parecer infantil, de candidatos del PAN. Recién me bajé de mi carro cuando escuché tres o cuatro tronidos. Al principio pensé que se trataba de cohetes del evento electorero, pero en el cielo no había rastros de humo... y entonces se escucharon más tronidos, como en ráfaga. Serán balazos sobre Garza Sada, le dije a mi esposa. Pero no me hizo mucho caso. De hecho nadie alrededor se inmutó.
Segundos después, dos bólidos con torreta improvisada, y un minuto más tarde, un desfile de patrullas y granaderas a toda velocidad por la calle 2 de abril.
Un par de horas más tarde, al regresar a casa, nos enteramos de lo sucedido.
¿Qué tan malamente acostumbrados estamos a esto, que el escuchar balazos por primera vez en mi vida resultó una experiencia bastante anticlimática? Pensé que sería un sonido más estridente, más violento, más holliwoodesco.
Ayer andaba por la Col. Roma, al sur de la ciudad, cerca de la Parroquia del Rosario. En el parque, había un evento, al parecer infantil, de candidatos del PAN. Recién me bajé de mi carro cuando escuché tres o cuatro tronidos. Al principio pensé que se trataba de cohetes del evento electorero, pero en el cielo no había rastros de humo... y entonces se escucharon más tronidos, como en ráfaga. Serán balazos sobre Garza Sada, le dije a mi esposa. Pero no me hizo mucho caso. De hecho nadie alrededor se inmutó.
Segundos después, dos bólidos con torreta improvisada, y un minuto más tarde, un desfile de patrullas y granaderas a toda velocidad por la calle 2 de abril.
Un par de horas más tarde, al regresar a casa, nos enteramos de lo sucedido.
¿Qué tan malamente acostumbrados estamos a esto, que el escuchar balazos por primera vez en mi vida resultó una experiencia bastante anticlimática? Pensé que sería un sonido más estridente, más violento, más holliwoodesco.



